Premio Andy Gay 2016

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Emoción infinita.

El Andy Gay fue para Flor. Este premio con el que sus pares la distinguieron es el más importante, el más valioso y más preciado en el Colegio.

Y para mi muy especial… Conocí a Andy y lo extraordinario que fue como persona. Pese a ser un poco mayor que él, su persona de bien y cualidades trascendieron los grados, todo el mundo en el cole lo quería.

Ese verano que sucedió lo impensado, todos los que estábamos ligados al colegio quedamos desacomodados, incrédulos y apabullados. Perplejos.

Quizá fue la primera vivencia de que en la vida el destino manda, no aplica lo justo o el merecimiento. Porque si algo fue injusto, fue ese accidente. Y quizá por eso uno debe ser lo que Andy representa en el día a día, somos lo que nuestros actos definen.

Y estuve ligado de chico a su entorno. Su mama Adela fue una de mis maestras, en séptimo grado (si, había siete en esa época) Y fue de las más importantes, no por nada Andy era así. Equilibrio en todo. En el cariño y la dedicación con nosotros y a su vez, en la firmeza para marcarnos el respeto y los limites, quizá una de las formas más importantes y difíciles de transmitir el afecto.

A su hermano Willy me toco tenerlo de “alumno” en las tardes de rugby del colegio. Un placer. La misma madera…y ahora entreno a su sobrino Teo, y para variar, el mismo carácter. Un chico agradable, siempre sonriente y fantástico.

Y también, el recuerdo de todas las vivencias en St Michael’s. Hermosos momentos que nos formaron como personas.

Este premio es entonces el más trascendente para cualquier familia del colegio, por todo lo que representa. En mi caso, por haber tenido la fortuna de haber sido parte vinculada a su esencia, lo recibí con una emoción muy particular.

¡Que a Flor la distingan con los valores que Andy representa es un tremendo orgullo y honor!

 

Fernando González Morán y Flia.